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El Viaje del Ladrillo

Iglesias por fuera…y dentro?

Cuando uno llega a la ciudad medieval de Lucca y empieza a caminar por sus calles laberinticas, una de las cosas que seguramente les llamarà la atenciòn es la cantidad de iglesias que van a encontrar en el interior de la muralla. Al principio, los primeros meses viviendo en la ciudad, nos divertiamos descubriendo estas iglesias y sus variados estilos, pero decidimos no entrar a todas de pasada, sino que dedicarle tiempo para poder disfrutarlas.
Uno de esos dias, paseando por una de las vias principales, la Via Fillungo, entramos a la iglesia de San Cristoforo (San Cristobal) y ahi fue mucho mas grande la sorpresa: en el interior de la iglesia no habia un espacio para la oraciòn, ni santos, ni cruces, habia, perfectamente acomodada en medio de la nave principal, una mesa al mejor estilo ùltima cena. Era una instalaciòn artistica! En ese momento descubri que a causa de la gran cantidad de iglesias, muchas de èstas han sido desconsagradas y son utilizadas para distinto tipo de actividades, desde muestras artisticas a conciertos.
La iglesia de San Cristoforo fue construida en el siglo XI, posee 3 naves y finaliza en un abside. El rosetòn de la fachada y la parte superior fueron añadidos en el siglo XV. Mantiene la imagen de una iglesia medieval romànica, un edificio pesado, de construcciòn en piedra, conformada por columnas y arcos de medio punto, y cubierta en madera. Esta iglesia, quizàs por su ubicaciòn, quizàs porque jugò un importante papel politico durante un periodo siendo sede de los consules de la Causa Lucchese, fue desconsagrada entre los años 1939-1940 y transformada en memorial de los soldados luccheses caidos en guerra. Se tallaron en sus muros de piedra el nombre de todos ellos.


En nuestra visita nos encontramos con una muestra tecnològica, una gran mesa rectangular representando una cena familiar actual, con los padres ubicados en cada cabecera y un niño en su silla de comer. Los personajes estaban representados por personas reales que desempeñaban su trabajo a travès de una tablet. Durante su cena, cada personaje estaba inmerso en un dispositivo tecnològico personal, asi, el niño miraba dibujos animados, y los padres navegaban en redes sociales.
Al fondo, sobre el altar, un oso de màrmol con un cuchillo clavado en el pecho. Una imàgen fuerte. Para mi, la representaciòn de la muerte de la niñez y la inocencia a causa de la tecnologia que nos aisla cada vez màs. La muestra era de la artista estadounidense Rachel Lee Hovnanian, y se titulaba «Dinner for Two. So far, so close».
La muestra estaba acompañada por algunos cuadros y esculturas, y su exposiciòn se resaltaba a travès del uso de iluminaciòn puntual. El ingreso a la misma era libre y gratuito.


En otra de nuestras caminatas, encontramos por casualidad, como la mayoria de las veces, la iglesia de San Matteo, una pequeña iglesia cuya primera construcciòn data del siglo IX, pero que fue reconstruida en el siglo XI. Es de estilo romànico, es reconocible su pòrtico de entrada, obra realizada por el arquitecto escultor Guidetto, que se caracterizaba por los dos leones que sobresalen, ya que sus temas principales se relacionaban con el uso de elementos de flora y fauna. Ingresamos convencidos de que era una iglesia màs, y al entrar nos encontramos con un espacio totalmente vacio y una instalaciòn muy particular. El interior de esta iglesia se encuentra muy deteriorado, de nave ùnica, con techo de madera, San Mateo fue desconsagrada a principios del Siglo XX, y ese dia exhibian en ella una muestra relacionada a las mujeres, la desigualdad y violencia de gènero. La muestra estaba formada por esculturas, instalaciones de telas, y al final, en el àbside, un video de mujeres, en su mayoria latinoamericanas, contando historias de vida y superaciòn. Su ingreso tambièn era libre y gratuito. Este edificio suele ser usado principalmente como espacio para muestras de protesta.


En otro paseo, un domingo de mercado (algunos domingos el centro de la ciudad es invadido por ellos), descubrimos una pequeña iglesia, ubicada en piazza Bernardini, la iglesia San Benedetto in Gottella, dentro de la cual habia una exposiciòn y venta de objetos de artesanias y elementos fabricados principalmente en madera. La iglesia està bajo el cuidado de la confraternidad de leñadores de Lucca, que la utilizan los dias de mercado como espacio de venta.
Despuès de descubrir esas tres iglesias desconsagradas, empecè a investigar què otras existen en la ciudad, y encontrè varias, como la iglesia de San Romano, que fue el convento dominicano mas antiguo de la ciudad, y hoy es un auditorio y sala de conciertos. Tambièn la iglesia de San Quirico all’Ulivo, que actualmente se usa para muestras cinematogràficas.
Otras iglesias, que no han sido desconsagradas, poseen museos super interesantes, como el de la Catedral de San Martino, y de la Iglesia de los Santos Giovanni y Reparata, primer catedral de la ciudad; atentos ademàs a esta ùltima, ya que en ella se llevan a cabo los conciertos dedicados al hijo prodigio de la ciudad, Giacomo Puccini, imperdibles si disfrutas de la òpera y la musica clàsica, pero mas increible aùn al escucharla dentro del contexto de este magnifico edificio.

Lucca volviò a sorprenderme con la creatividad y buen criterio de aprovechar estos edificios de riquisimo valor arquitectònico, y recuperarlos como espacios culturales. Al fin y al cabo, las iglesias en si ya poseen valor artistico y patrimonial que se complementa perfectamente con las actividades propuestas. En tu visita a Lucca no dejes de entrar a todas las iglesias, te podes llevar una (grata) sorpresa!

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